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14 de mayo de 2026 3:50 pm
Sheinbaum frena presiones por Rocha Moya: “Ningún mexicano debe ser juzgado sin pruebas”

Sheinbaum frena presiones por Rocha Moya: “Ningún mexicano debe ser juzgado sin pruebas”

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 La presidenta Claudia Sheinbaum, cerró filas en defensa del debido proceso, la soberanía nacional y el Estado de derecho frente a las acusaciones surgidas en Estados Unidos contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado presuntamente por narcotráfico y vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Durante su conferencia matutina, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre la propuesta impulsada en el Congreso de San Luis Potosí por el coordinador del Partido Verde, Héctor Serrano, quien planteó aplicar exámenes de control de confianza a futuros candidatos a gubernaturas, alcaldías y diputaciones rumbo a 2027, utilizando como argumento el caso Rocha Moya.

Sin embargo, Sheinbaum aprovechó el tema para lanzar un mensaje político y jurídico de mayor alcance: rechazó que su gobierno actúe por presiones mediáticas o acusaciones provenientes de Estados Unidos sin que existan pruebas formales.

El ángulo central de la postura presidencial fue la defensa de la soberanía y del principio de presunción de inocencia frente a lo que consideró una narrativa impulsada por “comentócratas” y sectores de oposición que buscan reducir las opciones del gobierno mexicano a detener o extraditar de inmediato a los señalados.

“La presidenta solamente tiene tres opciones: La primera, que extradite con sentido de urgencia o detenga y luego extradite con sentido de urgencia a 10 ciudadanos mexicanos que un juzgado, que una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos en el sur de Nueva York ha pedido que se detenga.  Esa es una opción. La segunda, encarcelarlos en México.

“Y la tercera, no hacer nada. Se les olvida la más importante, pedir pruebas. Ningún ciudadano mexicano, no importa de qué partido político sea, no importa si no pertenece a un partido político, no importa si es funcionario público o no es funcionario público, debe llevar un juicio justo y si es acusado debe haber pruebas para acusarlo”, afirmó. 

La presidenta sostuvo que ningún ciudadano mexicano —sin importar partido, cargo o condición política— puede ser sometido a un proceso sin evidencias suficientes. 

En ese contexto, rechazó que el caso de Rocha Moya deba resolverse por presión política o mediática.

Sheinbaum reveló que existen 36 casos en los que autoridades estadounidenses negaron solicitudes de México para detener personas con fines de extradición por considerar insuficientes las pruebas presentadas. 

Adelantó que la próxima semana la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Consejería Jurídica expondrán públicamente esos expedientes como parte del argumento del gobierno mexicano sobre reciprocidad y respeto entre ambos países.

La mandataria insistió en que su administración no protegerá a nadie, pero tampoco permitirá acciones fuera del marco constitucional.

“Si hay pruebas suficientes en el marco de nuestro sistema penal acusatorio y de la Constitución, entonces se procede. Si no hay pruebas, no se procede”, enfatizó.

En su respuesta también descalificó el debate generado en medios de comunicación y programas de análisis político, al señalar que algunos comentaristas invocan el Estado de derecho “cuando les conviene”, mientras exigen decisiones inmediatas sin sustento judicial.

Sin mencionarlo directamente, Sheinbaum dejó claro que el gobierno mexicano no aceptará decisiones unilaterales provenientes de autoridades estadounidenses sin la presentación formal de pruebas ante las instituciones mexicanas.

“Nosotros no queremos ni debemos vulnerar la relación con Estados Unidos, pero tenemos que defender siempre la soberanía”, sostuvo.

La presidenta incluso planteó un escenario inverso para justificar su posición: cuestionó qué ocurriría si México solicitara la detención urgente de un gobernador en funciones en Estados Unidos únicamente a partir de señalamientos judiciales mexicanos.

La mandataria vinculó además esta defensa jurídica con una visión política de largo plazo basada en la legitimidad popular y el respaldo ciudadano a la llamada Cuarta Transformación.

En la parte final de su intervención, Sheinbaum evitó profundizar sobre Héctor Serrano, aunque dejó entrever críticas hacia el legislador potosino y afirmó que “algún día” hablará más ampliamente sobre él.

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