Select your Top Menu from wp menus
17 de abril de 2026 10:43 am
Citlalli: gracias por nada

Citlalli: gracias por nada

Compartir

por Yazmín Alessandrini

Sin pena ni gloria. Así fue la gestión de Minerva Citlalli Hernández Mora al frente de la Secretaría de las Mujeres. Su encomienda en esta dependencia tan sólo duró 470 días, pues el jueves decidió entregar su carta de renuncia para reintegrarse como funcionaria dentro del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), donde encabezará la nueva Comisión Nacional de Elecciones y Alianzas del partido guinda. A final de cuentas regresa al lugar del que jamás debió de haber salido.

Citlalli se marcha de una secretaría de Estado a la que se le asignaron muy buenos presupuestos para sus dos años de arranque: casi mil 100 millones de pesos para el 2025 y 2 mil 134 millones de pesos para el 2026, dineros con los que se hizo muy poco (o, mejor dicho, nada) para cubrir los objetivos para los que fue creada esta dependencia surgida de las cenizas de aquel Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), que operó de 2001 a 2024 con magros resultados. Nulos de hecho.

El leitmotiv de la Secretaría de las Mujeres es elevar el nivel de atención a los derechos humanos y sociales de todas las mujeres, al tiempo de que se debe encargar de la política nacional para la igualdad, el sistema de cuidados y la prevención y atención de violencias hacia las mujeres y las niñas. Sin embargo, eso jamás pareció importarle gran cosa a doña Citlalli, quien en lugar de ocuparse a trabajar para representar y proteger a la mexicanas prefirió utilizar el puesto como trampolín político para apoyar desde ahí las causas del movimiento al que pertenece.

En México es endémico que las mujeres seamos el sector más vulnerable de la población. La generalidad aquí es que 24/7 debamos afrontar y padecer mil y una vicisitudes: Violencia de género y feminicidios, desigualdad laboral y brecha salarial, carga de trabajo no remunerado, violencia económica y patrimonial, desigualdad en la toma de decisiones… las brechas e inequidades son interminables. Siete de cada 10 mexicanas han sido, son y serán violentadas de distintas maneras, pero a la hoy extitular de la Secretaría de las Mujeres eso jamás le importó en lo más mínimo, pues lo único que hizo desde el día número uno que asumió dicho cargo fue imitar las formas y modos de su creador político (Andrés Manuel López Obrador): Sembrar divisionismos, rencores y hacerse de la vista gorda ante las verdaderas problemáticas que le demandaban su atención y compromiso.

La realidad es que a Citlalli, durante todo este tiempo, no se le vio cercana a ninguna mujer… bueno, sólo con las morenistas, además de viajar por todo el país con cargo al erario para participar en actos de perfil político.

Lo suyo, lo suyo, lo suyo es apoyar a las gobernadoras y a los gobernadores de su partido, echar la grilla para denostar o desacreditar a los adversarios políticos de su partido.

Su “deporte” favorito durante su gestión en la Secretaría de las Mujeres fue ignorar la peticiones y reclamos de las madres buscadoras, las víctimas de violencia laboral, sexual y vicaria o las mamás con niños enfermos de cáncer, sin vacunas o las que se quedaron sin instancias infantiles. Las víctimas y las sobrevivientes fueron permanente y sistemáticamente ignoradas por Hernández Mora.

Así las cosas, el balance de este casi año y medio de Citlalli Hernández en la Secretaría de las Mujeres ahí está, tangible y a la vista de todos: nada. Absolutamente nada. Por lo tanto, quien llegue a ocupar esta posición la tiene sumamente fácil, pues con una sola acción que emprenda o implemente, por muy mínima que ésta sea, ya habrá superado por mucho lo realizado por su antecesora.

Related posts