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27 de enero de 2026 12:42 pm
 El 43  Festival de Teatro de Málaga dejan muy buenas experiencias

 El 43  Festival de Teatro de Málaga dejan muy buenas experiencias


María Esther Beltrán Martínez    Fotos: Teatro Cervantes de Málaga

Málaga, España.- Como cada invierno el Teatro Cervantes recibe el Festival de Teatro, en está ocasión ha sido más de treinta obras que se han presentado en el Teatro Cervantes de Málaga, como en el Echegaray dos recintos donde  el público ha disfrutado de las artes escénicas y en otras ocasiones el deleite es muy especial.

A pesar del clima y el mal tiempo, el público asistió a las salas para ver las diferentes propuestas. Es difícil que todas sean excelentes, se aprecia mucho el trabajo de los actores, la dirección y el trabajo de producción, pero se quedan algunas en el aire y no cierra bien ese círculo de perfección como lo hacen algunas , donde el silencio impera en la sala, se deja de oír hasta las molestas toses y las pantallas de los móviles se quedan apagadas.

Y para los que alguna vez viajen y vean estos títulos en España y les guste el teatro no duden en verlas. Y para los programadores de festivales aquí hay opciones que están a nivel internacional. 

El horror de  «Blaubeeren” 

No solo destacó por su peso histórico, sino por una ejecución técnica y artística que dejó al público en un estado de introspección profunda. La obra, finalista del Premio Pulitzer de Teatro 2024, se aleja del drama ficcionalizado para abrazar el «teatro documento», donde la realidad no necesita adornos para resultar desgarradora.

Bajo la batuta del director Sergio Peris-Mencheta y su compañía Barco Pirata, la versión española del texto original de Moisés Kaufman y Amanda Gronich (Here There Are Blueberries) se despliega con una precisión quirúrgica. Peris-Mencheta logra que los 85 minutos de función mantengan una tensión constante, dirigiendo un montaje que es, al mismo tiempo, un thriller de investigación y un réquiem por la humanidad.

El peso emocional de la obra recae en un reparto versátil y entregado que interpreta a múltiples personajes, desde los gélidos oficiales de las SS hasta los meticulosos historiadores del presente:

Víctor Clavijo y Clara Alvarado encabezan un elenco de ocho actores que incluye a Nacho López, Irene Maquieira, Natxo Núñez, María Pascual, Paloma Porcel y Eric de Loizaga. La química y la sobriedad del grupo permiten que el espectador transite entre el siglo XXI y los años 40 sin perder el hilo de una narrativa que exige una objetividad «a prueba de balas».

Se inicia con una llamada por Palestina; y la historia de la obra con un álbum de fotos de la Segunda Guerra Mundial nunca antes vistas son enviadas a Rebecca Erbelding, la directora de archivos del Museo del Holocausto de los Estados Unidos. Las fotos muestran a los oficiales que administraban Auschwitz, el campo de concentración más letal en la historia de la humanidad. A medida que Rebecca se sumerge en estas imágenes, una historia sorprendente sale a relucir. Pronto, las imágenes empiezan a aparecer en las primeras páginas de periódicos alrededor del mundo. 

La pregunta que sobrevuela la sala al encenderse las luces —¿reciben los culpables su castigo?— no se responde con datos jurídicos, sino con el peso del silencio. El castigo, sugiere la obra, es el juicio de la historia y nuestra incapacidad para apartar la mirada una vez que hemos visto la verdad revelada en el revelado fotográfico.

“La Barraca”

La excelente puesta en escena , conquistó al público. Una obra que traslada temas actuales como son  la subida injustificada de los alquileres, de desahucios, de acoso infantil y del enconado enfrentamiento entre nativos e inmigrantes. Aunque el texto es de Blasco Ibáñez, el montaje enfatiza temas que aún resuenan hoy.

La fusión de disciplinas es uno de los mayores aciertos. Es la conjunción de danza y teatro. El montaje no se limita al texto; utiliza el movimiento corporal y una puesta en escena muy plástica para transmitir la violencia, la envidia y el peso de la tierra que caracterizan el drama de la huerta valenciana.

La dirección de Magüi Mira ha logrado que la historia de la familia de Batiste, que lucha contra el odio de sus vecinos, se sienta moderna y vibrante.  La función que se presentó en el Cervantes terminó  con ovaciones de varios minutos, siendo una de las funciones con grandes aciertos.

El elenco lo conforman : Daniel Albaladejo (como Batiste), Antonio Hortelano, Jorge Mayor, Antonio Sansano, Patricia Ross, Claudia Taboada, Elena Alférez y Jaime Riba. Además de sus papeles individuales (Batiste, Pimentó, etc.), el elenco funciona como un bloque. Se convierten en «los vecinos» o en «las sombras», actuando como una fuerza imparable que acosa a la familia protagonista.

Está obra sin duda se suma entre las mejores que se han presentado. Y realmente uno sale de la sala con muchos elementos para analizar y se siente que no ha perdido el tiempo viéndola.

“Esencia” una maestría actoral con mayúsculas

Con la magistrales actuaciones de los actores Juan Echyanove y Joaquin Climent,  quienes mantienen un diálogo intenso y llevan al espectador por varios caminos de interrogación. 

La obra es de Ignacio García May, se consagra como una de las piezas más potentes de la temporada. En el programa de mano indican que es una de las obras más enigmáticas de Ignacio, un laberinto de percepciones donde la realidad se tambalea y se torna difusa. Una invitación a la reflexión y al cuestionamiento de nuestras propias certezas, una exploración sobre la realidad que nos rodea.

“Esencia” implica al público desde el inicio lo enfrenta a una cantidad de información, que en el transcurso de la obra sigue presente pero todo lleva a un fin. ¿Sabes la verdad? Se va por un camino entre lo que es real y la literatura con sus diversos aspectos críticos. Se pone acento en muchas interrogantes de lo que es la vida diaria y el lugar que ocupamos con el ruido que nos rodea.

Bajo la dirección de Eduardo Vasco, ambos actores presentan una excelsa actuación, manejando con precisión quirúrgica el ritmo de un diálogo que transita entre lo cotidiano y lo metafísico. Al finalizar la función, el público, conmovido por la entrega artística, los ovacionó por varios minutos en un cierre apoteósico.

Tres obras que hasta el momento pasan cualquier filtro de exigencia falta obras ya que el festival continúa si hay algo que sea interesante daremos cuenta de ello.

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