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10 de marzo de 2026 3:46 pm
DE: Vacunación

DE: Vacunación

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Por Alejandro Villegas….
El brote de sarampión, que se vive en México, obliga al fortalecimiento de la vacunación, con una campaña emergente, que se lee como una acción tardía y reactiva que debió realizarse con antelación.
México dejó de ser un país libre de sarampión por el descuido de las autoridades, aunque ahora se intente ligar la causa a la parálisis social derivada de la epidemia de Covid.
Lo cierto es que la campaña de vacunación, de sarampión y en general todas las vacunas que se contemplan en la cartilla nacional se dejó de lado y bien pudo retomarse una vez que se controló la pandemia.
Los llamados que se emiten desde palacio nacional para que la población vulnerable acuda a vacunarse, bien pudieron emitirse con el tiempo suficiente y extenderse a todas las vacunas.
El reto, en el fondo es contar con una población vacunada para reducir al máximo el índice de enfermedades y no bajar la guardia como sucede en el caso del sarampión.
Las justificaciones y argumentos sobran, lo preocupante es que se dejó que la situación llegara al limite y surgieran los primeros casos se sarampión que se extienden a lo largo y ancho del país.
En el fondo, la realidad es que la 4T falla una vez en atención y cuidado del pueblo bueno, y no cuestiona el pasado inmediato, que es lo peor, por más que se perciba en él, los orígenes de esa y otras situaciones.
La realidad está sobre la mesa. Después del niño ahogado a tapar el pozo.
Credencial
La credencial del Servicio Universal de Salud y su objetivo son claros y dignos de aplaudirse, pero una credencial por más que brinde acceso universal no garantiza nada si no está acompañada de mayor infraestructura (hospitales y clínicas debidamente equipados), personal suficiente (médicos, enfermeras y personal administrativo), así como de las medicinas que se requieren.
Credencializar equivale a la venta de espejitos en tanto no se cuente con la capacidad de atención que se requiere, es tanto como echarle más agua a los frijoles para que alcancen.
Una vez más, la operación saliva con la que se intenta superar la realidad.

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